Archivo | marzo, 2017

ESTUVO BIEN

21 Mar

 

Pero la vida sigue. Se afirma en los días del pasado y recomienza con nuevos estímulos. Se arroja en otros caminos que se sabe seguirán siendo tocados por destellos de lluvia y de luz.

No se me ocurre nada mejor que repetir el post «De Acero y Cristal» para cerrar este blog,  que me ha acompañado durante seis años. El comienzo fue casual: ni pensado ni meditado. Surgió  por azar y a punto estuve de decir que no. Un reto que en aquel momento creí insalvable. He sido capaz y ser capaz me hace «feliz», lo entrecomillo, porque la palabra feliz no me gusta, está tan sobada que no tiene ningún brillo . Escribiré, lo sé. Mi amor por las palabras es y será eterno, porque las palabras  se miran, me miran y  ya jamás dejaremos de mirarnos.  No sé cómo ni dónde, pero ese idilio,  ese verbo anudado entre ellas y yo seguirá. Gracias a tod@s.

ELLAS

16 Mar

…Y a las mujeres que están en mi vida además de buenos despertares, salud y alegría…Les deseo tranquilidad y noches bien dormidas. Periódicos con buenas noticias y proyectos de paz. Les deseo cafecitos en buena compañía, libros bien leídos y trabajos bien hechos. Que las idas a la farmacia sean para cosméticos y no por medicinas, que las del super sean por chocolates y no por dietas…Quiero que sean amadas, queridas y respetadas.  Que los hombres de sus vidas les corran el lápiz de labios y no el rímel. Les deseo tantas cosas…Buenas mamografías, buenos chequeos médicos. Que nadie las haga llorar y canten bien fuerte cuando vayan en el coche solas… Les deseo vacaciones, viajes y escapadas. Que no les falte nunca nada y no les quiten nada. Les deseo risas y carcajadas de esas que hacen llorar…Risas que ahuyentan miedos y quitan arrugas…les deseo miel en sus desvelos, miel en sus tragos amargos y fuerza para seguir haciendo su camino.

Que mis deseos corran.  Que vuelen por ahí. Que nadie los pare. Por ellas y por ellos, diversos y diferentes,  para crecer y ser en la igualdad, esa candela  prendida solo en los hombres valiosos. En los buenos tíos.